Los motivos por los que debes recurrir a la educación infantil británica
En España, muchos padres y madres se encuentran con serios problemas a la hora de elegir a qué colegio quieren mandar a sus hijos e hijas en edad infantil. El complicado estado del sector público en muchas zonas del país lleva, en ocasiones, a recurrir a escuelas privadas. Entre ellas están destacando, sobre todo, las que ofrecen educación infantil británica.
Y es que este tipo de formación desde la infancia ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años. Atrás han quedado esas épocas donde los principales colegios privados en España tenían una clara relación con la religión católica. En la actualidad, estas escuelas británicas están en boca de todo el mundo. Su currículo educativo, el continuo uso del inglés, o el enfoque del aprendizaje, son algunos elementos que han conquistado a muchas familias.
Pese a esto, mucha gente tiene dudas sobre si este tipo de formación es la más adecuada para su hijo o hija, sobre todo cuando se habla de edades tan tempranas. A continuación, analizamos diferentes beneficios que ofrece, tanto en el presente como en el futuro, el hecho de apostar por estos centros desde la etapa infantil
El niño como centro de todo
El conocido como EYFS (Early Years Foundation Stage) es el programa educativo británico para la educación infantil. Pone el foco en aprender a través de la creatividad, el juego y la exploración. Con esto se busca un desarrollo total del alumno o alumna en áreas muy relevantes, como la comunicación, el lenguaje o el desarrollo personal y social.
Uso del inglés
Como no podría ser de otra forma, estos colegios se caracterizan por el uso del inglés. El hecho de que el alumnado se familiarice con este idioma desde la infancia permite que, en el futuro, tengan menos problemas para conocer esa lengua, altamente demandada en todos los ámbitos; y, a la vez, puedan aprender alguna otra adicional.
En este punto es necesario destacar que, ni mucho menos, se deja de lado el idioma español, al que también se le da importancia. Incluso, se fomenta el aprendizaje de las lenguas cooficiales del estado, como el catalán, el gallego o el euskera.
Conocimiento de otras culturas
Es bastante habitual que recurran a estos colegios familias de diversas nacionalidades. Esto, lejos de suponer una dificultad, es concebido como una gran oportunidad. Los niños y niñas que se forman en estas escuelas pueden familiarizarse desde bien pequeños con otras culturas, lo que les servirá para aprender a respetar y valorar lo diferente. Se desarrollan con mayor facilidad los sentimientos de tolerancia y apertura mental.
Desarrollo social
Es algo que ya se mencionaba anteriormente. Los colegios infantiles británicos dan mucha prioridad al bienestar emocional y a la socialización del alumnado, ayudando a construir la autoconfianza. Con diferentes actividades de grupo se busca mejorar las habilidades comunicativas y enseñar sobre cómo construir relaciones interpersonales positivas.
Respeto de los ritmos
Cada niño o niña es un mundo, por lo que cada proceso de aprendizaje es un mundo. Para evitar que nadie se quede atrás, el profesorado lleva un seguimiento individual, dando apoyo personalizado a los estudiantes que lo necesiten. Eso sí, se suele dar bastante libertad a los alumnos y alumnas para que exploren y aprendan por su cuenta.
Enseñanza de valores y habilidades
A lo largo de la vida, las personas se suelen encontrar con numerosas situaciones que requieren trabajo en equipo. Estos contextos suelen complicarse en una edad adulta si no ha habido una formación al respecto en etapas anteriores. En la educación infantil británica se incide mucho en este aspecto, así como en la paciencia, la resolución de conflictos y la autoexpresión. Por otra parte, también se trabaja la empatía.
Preparación para el futuro
El programa EYFS permite que el alumnado que lo recibe tenga un paso sencillo a los niveles inmediatamente superiores, como son la primaria y la secundaria. Abandonan esta etapa con una base de lectura, escritura y habilidades matemáticas, que incluso les permitiría destacar en un sistema educativo internacional.
Ambiente muy seguro
El hecho de que se hable de un aprendizaje relacionado con la exploración, el juego y el descubrimiento individual, puede asustar de primeras a algunos padres y madres, que suelen contar con un sentimiento de protección importante hacia sus hijos e hijas. Sin embargo, no hay nada de lo que preocuparse. Los colegios de educación infantil británica tienen instalaciones diseñadas para que el entorno sea seguro. Además, los profesores cuentan con una capacitación óptima para dar la atención y los cuidados necesarios.
Un futuro global
El mundo cada vez tiene menos fronteras a nivel laboral y educativo. Esto es algo conocido en los colegios británicos, por eso se forma a los estudiantes desde edades tempranas en la idea de una mentalidad global. Esto será clave en el futuro para acceder a escuelas y universidades internacionales.



