Una revolución en la educación infantil: Juguetes sensoriales y motrices

Madre Intensita
Madre Intensita

Encontrar nuevas formas de implicar a los niños y de estimularles para que desarrollen sus capacidades es un reto constante en la educación. Por suerte, hay muchas formas de conseguirlo; y los juguetes de estimulación sensorial y motricidad son una de las mejores maneras de lograrlo. 

Estos ingeniosos aparatos entretienen y educan a los niños, a la vez que les ayudan a desarrollar sus capacidades, especialmente a los que tienen necesidades especiales o problemas de aprendizaje. Si todavía no los conoces, o no tienes claro cómo se pueden aplicar en un contexto educativo, hoy te lo contamos.

Los juguetes sensoriales ayudan a aprender

Los juguetes de estimulación sensorial y motricidad son aquellos con la capacidad para estimular la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato mientras el niño se divierte. Hay muchas versiones, pero pueden ir desde simples pelotas texturizadas y plastilina perfumada hasta intrincados juguetes luminosos e instrumentos musicales.

Gracias a estos juguetes, que combinan elementos muy llamativos, los profesores pueden hacer que los niños exploren su propio cuerpo y su entorno de forma divertida sin echar de menos otras formas de entretenimiento menos educativas.

Pero es que además, los juguetes sensoriales mejoran la destreza mental y las capacidades motoras finas de los niños. Así, se sienten más inclinados a manipular objetos, experimentar con sensaciones y aprender sobre elementos de su entorno como la ley de causa y efecto. Estos juguetes hacen que aprender y practicar habilidades sea entretenido y accesible para los pequeños con discapacidades o problemas de aprendizaje.

Y por último, algo que se ha descubierto en los últimos años es que los juguetes sensoriales reducen el estrés y ayudan a niños con situaciones particulares (como aquellos con TEA) a controlar mejor las emociones, ya que les ayudan a expresar sus sensaciones pacíficamente.

Juguetes para mejorar la motricidad: la otra gran categoría

Por su parte, dentro de los juguetes que estimulan la motricidad encontramos aquellos que hacen que los niños se muevan y mejoren la coordinación. Hay muchas alternativas, pero algunos de los mejores son los triciclos, las estructuras para trepar o las tablas de equilibrio.

Pero, ¿qué ventajas tienen? En primer lugar, los juguetes que estimulan la corteza motora son cruciales para el desarrollo motor a gran escala. Estas habilidades juegan un papel crucial en la vida y la salud. Estos juguetes pueden adaptarse a niños con discapacidades físicas, proporcionándoles una forma divertida y segura de moverse y aprender.

¿Cómo podemos aplicar estos juguetes en un entorno educativo?

Aunque los entornos educativos más tradicionales no suelen incluir juguetes en sus actividades, cada vez es más común ver cómo se incorporan diferentes tipos de juguetes en las clases. Y esto tiene mucho sentido, ya que los niños aprenden y procesan mejor la información a través del juego.

Por ejemplo, una maestra puede introducir tablas de equilibrio en la sala de clases para enseñar a los niños sobre el equilibrio y la gravedad. A través de juegos dirigidos, los niños pueden experimentar cómo mantener el equilibrio en una superficie inestable, lo que además de educar, fomenta la concentración y el control corporal. 

Otro uso práctico sería incorporar circuitos de motricidad en el aula, donde los niños puedan gatear, saltar o trepar, promoviendo así su desarrollo motor grueso mientras aprenden conceptos como arriba/abajo o dentro/fuera, integrando conocimiento físico con cognitivo. 

En base a las ventajas que estos juguetes pueden presentar para los más pequeños, es de esperar que con el tiempo se vayan haciendo cada vez más comunes dentro y fuera de las aulas.